Hace un mes puse un anuncio en una página de internet con el siguiente texto: “Chico busca chica para dar la vuelta al mundo”. Pues bien, imaginaos qué: ¡me llovieron las ofertas!. Nunca pensé que hubiera tantas chicas arriesgadas y aventureras que se atreviesen a hacer un viaje de tal calibre con un perfecto desconocido. La idea se me ocurrió gracias a un amigo. Él se apuntó una vez a una página de contactos liberales y me comentó que allí se encuentra de todo. Hay gente para todo, por decirlo así.
Tomo comenzó cuando en mi empresa me dijeron que tenía que coger las vacaciones que tenía atrasadas desde hacía dos años. El año anterior había trabajado realmente duro y este año igual, por lo que había acumulado demasiados días de vacaciones y por contrato estaba obligado a tomarlos. No es que sea un obseso del trabajo (bueno, un poco) pero la verdad es que me encanta lo que hago y los desafíos que me se me presentan en mi empleo. El caso es que tenía como dos meses de días libres frente a mi y la idea me agobió un poco. ¿Qué podía hacer una persona tan ocupada como yo con tanto tiempo libre? Los primeros días sin hacer nada fueron un poco raros. Visité amigos que hacía tiempo que no veía, fuí al cine, a la piscina... pero el problema era que la gente no tenía tanto tiempo libre como yo. Entonces se me ocurrió algo, podía organizar un viaje. Pero no un viaje cualquiera, sino la vuelta al mundo, visitar los cinco continentes.
Como en mi trabajo también tengo que hacer estudios y presentaciones, estaba acostumbrado a tales tareas y tardé un día en programarlo todo. Pero claro, lo organicé para dos personas, no tenía la intención de ir sólo. Pregunté entre mis amigos quién podría acompañarme, pero ninguno disponía de tantos días, pues el viaje duraría aproximadamente cinco semanas. Entonces se me ocurrió la idea del anuncio.
El primer día recibí como treinta respuestas. La verdad es que mi primer anuncio no especificaba nada de como debían ser las candidatas, si rubias o morenas, que edad, de donde... por eso tuve tantas propuestas. Pero al segundo día perfilé más los requisitos de la chica en cuestión.
Fue una dura decisión porque me escribieron chicas muy guapas y con mensajes bastante ingeniosos. Aunque, claro, quién iba a decir que no a un viaje por todo el mundo con todos los gastos pagados. Al final me quedé con tres candidatas finales a las que quería entrevistar en persona. Pero lo que sucedió en esas entrevisas y mi decisión final en próximos posts...